martes, 10 de noviembre de 2015

Universos paralelos

La hipótesis es que existías
Lejos, muy lejos
Tan lejos que nuestras órbitas se cruzaron
           solo una vez
Y cayeron en un agujero de negro de incoherencia y desasociego

Mi realidad es que gravito
Desde toda teoría hacia tí
Coexistimos y nos admiramos
Por razones distintas nos admiramos
Con la intimad de nuestros satelites nos admiramos
Desde el horizonte de nuestros eventos nos admiramos

E intervenimos
Y soñamos realidades inexsistentes
Si es que entre tanto espejismo
distinguimos la realidad  que se desdobla

La singularidad del momento me rasga el alma
Viajeros imposibles
Compañeros temporales
Ambos buscando la luz
La respuesta a esta ecuación

Así medimos
la asímetrica realidad de quien ha perdido algo
Que el otro aun no encuentra
Unidad en el colapso
Esperanza finita
De que este tiempo dure para siempre
O que al menos dure algo más
En lo relativo a tu presencia

jueves, 28 de mayo de 2015

Lo dudo

A veces siento que no siento
y De sentirlo tanto que aborrezco
A veces es tanto, que siento sentirlo tanto
Porque vos ni sientes, ni lo sientes
Si vivo o muero parece que da lo mismo

A veces de sentirlo dudo
Porque aunque real y profundo
El sentimiento es que hay un muro
Largo y obtuso
Alto como agudo
Aislante
Eterno y abrupto
A veces me espanta y a veces me acostumbro
Pero eso me espanta aún mas
Que no sentirte en absoluto

A veces quiero
Pero claudico
A veces lo intento
Y me desanimo
A veces huyo
Pero continúo
A veces te encuentro
Pero entonces muto

Y al final
Solo al final
Cuando te veo
Con el cuerpo desnudo
Y mis ojos se encuentran con los tuyos
A veces solo a veces
Presiento que el amor es mutuo
Pero muchas mas
Simplemente amor
Lo dudo

miércoles, 8 de abril de 2015

Arcos de hielo

Arcos de hielo derruidos
prismas de mis manos
y el corazón mío como un latido
de tu corazón antiguo y adiestrado

Dicha indeleble de quien ama en esta vida
como debía hacerlo en otra
profeta del amor y la distancia
que nos une a pesar de la arrogancia

así miro poblando la distancia
puentes construidos
proyectos abandonados
arcos de hielo derruidos
que parecen murallas

lunes, 6 de abril de 2015

Cortas y huérfanas

Algunas frases cortas y huérfanas:


El sueño de un curioso, se reduce a ser malabarista de tus deseos. Yo solo aspiro a caer en la red.



Los ojos de ella fueron al rescate de una mirada perdida, y terminaron ahogados por un beso de él.



La alegoría más fiel de encontrarte cada tarde, la descubro cuando reconozco en todos esos rostros que se pueden parecer a ti muchas promesas. Pero solo vos, podés regalarme un imprevisto.




Yo quisiera regalarte estos versos como si te regalara un gato. Es imposible saber si se quedarán contigo. Pero tengo la esperanza de que al igual que el felino, te desvelen por las noches, mientras le cantan a la luna, se aparean y acaban con las ratas que habitan en tus otros anhelos.

domingo, 5 de abril de 2015

Aves

Algún ave de algún reino
vistió de negro mi mirada
prendiendo en mi fortuna
dos mordeduras
- tu mirada -

Evidentes desnudeces
evidentes e inhumanas
abstinentes de su tacto
hazañas tus palabras

Pues de tu boca trazaba
-adorablemente impropias-
un título otorgado
al rey de aquellas cosas

Y no soy quien espera
el privilegio enervante
de morir en tal empresa
crueldades propias
de quien ama
escéptico a la gloria

Pues distantes pasarelas
las que me arrojan a tu casa
y ocultas o sepultadas
las pértigas de tu alma
no hacen más cada noche
que liberar algún fantasma
algún animal que vuele
cualquier ánima transformada
que como un ave vista
de negro mi mirada

miércoles, 1 de abril de 2015

Retazo

Y aunque probablemente esté equivocado,
no me apetece disipar el misterio del porque he errado.
Ni el ¿por quién?,
ni el ¿por dónde?.
Lo fundamental de equivocarme
es confundir las cosas de manera tal, que crea que sos un botón, o una bengala,
o un pleito de borrachos en una horrible mañana,
para hacer el intento de pasarte por alto
y no tener que disculparme,
a razón de amarte tanto.

martes, 31 de marzo de 2015

Imperios

Hay pequeños estados, principados, ducados, reinos e imperios, como este que tienes sobre mi:


Los discursos aberrantes y extensos
los archipiélagos sórdidos,
de tramas oscilantes
las densidades ejecutadas y descritas
conformaban hasta entonces aquel retrato;

Pero tus ojos fueron como afluentes,
que una vez desbordados
annegaron las orillas de aquel cuadro
y añadieron a sobre su inquebrantable verticalidad
el extenso imperio bautizado con tu nombre


viernes, 27 de marzo de 2015

Preguntas

La imposibilidad como constante. Hay temas y temas, rostros, fechas, tiempos. Algunos versos no necesitan tanto. Con preguntas basta.



¿Y qué si te quiero?
                              ¿Y si me preguntas?
                                                           ¿Y si respondo?
¿Qué pasa si digo tu mano
o tu pecho 
o tu espalda
Y ese sabor me queda en la boca?
¿Y qué tal si tus ojos caminan despacio como los míos?
¿Y si se encuentran?
¿Y si se reconocen?

¿Y si algún tatuaje susurra las cosas que siempre quise escuchar?
Abrazos, dedos entrelazados, palabras sinceras de cariño y deseo

¿Y qué pasa si en estas tardes de frío tropical
decido que estas letras se graben y sepulten la imposibilidad de besarte?

Porque en el fondo lo que deseo es tener tu rostro frente al mío
- con las dos manos -
Sentir tus mejillas y darte un beso que no olvides...

Mi primer beso, 
                       el tuyo quizá…

Y no decirte nada más, 
porque no hay nada que decir
Y tomarse un café 
disentir, ignorar que nos está pasando

Y comerse una tostada
Reírse con jalea o dulce de leche
y aún con esa risa dulce entre la boca despedirse
Y quedarme pensando
¿Y qué pasa si te quiero?
                                       ¿y si me hubieras preguntado?

jueves, 26 de marzo de 2015

Mayo

Las piedras cuando no las ves... crecen.
así crece la nostalgia y el olvido
existen solo cuando se recuerda
o cuando tratás de olvidar
 
Las hojas cuando están solas, caen
principalmente en mayo
     - huyen -
igual que huyo del manual de tus objetos imposibles
para no ser de categoría
o para serlo,
para no llevar etiqueta
o simplemente ponerme la que quiera


 Las paredes cuando no las escuchas, hablan
igual que mis ojos
o que las ventanas empañadas
o las abuelas descalzas que bailan y bailan
entre el humo de la leña
y las gallinas culecas
 

O como los músicos escondidos
de la luna plateada
cuando dicen con o sin partitura
que a pesar de los peluchces,
de Pedrito el loco,
y la china de Godart
se aman
se necesitan
se formulan mutuamente

 

Yo,
cuando estoy solo, trato
y no puedo
                   pero contigo...
                                         talves sí.

 

miércoles, 25 de marzo de 2015

Carta explosiva

El humor siempre ha sido una parte importante de mi quehacer y de mi ¿Qué Hacer?. Acá una fantasiosa misiva (sobre todo por la parte del dinero)...


Señora del cielo lejano:
Sufrida en mis manos y
en los siete vientres deambulantes
de este verdadero rumiante del amor
(que cada noche repasan
los movimientos de la noche anterior)

Quiero hallar gracia ante sus ojos
para recibir un beso 
sin el tedio de sentirla clavada a las otras manos
y a los otros vientres.
(que cuelgan de su cuello
como trofeos de batalla.)

Para ofrendar a Dios una guerra contra mi mismo
un consorte beatificado 
por las virtudes de Su pecado
es decir,..
sincerarme hasta el tuétano del alma
para decirle que aprecio su fortuita y genuina admiración
                                                                                   por mí y mi dinero,..
más aún su implacable deseo de gastarlo junto a mí
pues siento una verdadera fe 
y un abnegado deseo de pobreza, 

Sin embargo
tanta virtud en usted me conmueve tanto,

que deseo pecar de muerte 
para enmendar las buenas obras que cometiera con su justa complacencia, 
de manera que espero disfrute 
la presente carta explosiva.

18 de agosto de 2000

martes, 24 de marzo de 2015

Confesión

La primera palabra fue hombre.
                              Cualidad indispensable para acercarme.

La segunda necesario.
                              Condición imposible por mis circunstancias.

¿La tercera?... enigmático, curioso, irreverente... ¿interesante?
adjetivos todos...

Te olvidás de como rimar, de como escribir de como te oís al el otro lado del teléfono
Nunca te llamo, no se nada de vos. 
Existís, desaparecés, aparecés y te volvés a ir... 

No hay fórmulas, ni secretos
porque de hecho todo  es secreto.

No sé nada de vos, 
pero todo lo supongo.
todo lo imagino, 
todo lo arrastro, 
todo lo llevo y lo reconstruyo.

Luego lo destruyo 
y lo vuelvo a unir para olvidarlo de nuevo 
y volverlo a imaginar.

lunes, 23 de marzo de 2015

Mírame

Mírame;
ya no es el rostro de aquel espejo
la misma noche del alma 
los arrojó en ventanas distintas

Mírame; que no es solo mi nombre el que muere
mírame ahora, 
                    cuando reclama la voracidad del deseo,
-respiro desprecio-
mírame ahora 
                    y sube por mis costillas como escaleras
                    y abraza la fe de mis ojos
                    los silencios tendidos alrededor de mis labios

Mírame desigual y vivo
mírame silbando y satisfecho de la vida
mírame ahora, nocturno e indescifrable
perplejo por tus ojos
estigmatizado de tus palabras

Mírame y calla
                solo calla
                      no digas nada
y solo mírame

Y dime por los cañones de tu garganta
si te estorban mis preguntas.
No imagino un castigo más terrible que esta, tu indiferencia

Quiero que me mires
solo que me mires
solícita o glacial.

Mírame y conquista con tu mutismo
el afanoso quehacer de mi alma
y consigue de entre tus dientes
una risa cualquiera
abre la boca
y lábrame un beso
discurre por mi vida
y dispara,
que osaré recibir las heridas

para alimentar mi cuerpo y mi alma.

1 de mayo 2000

jueves, 19 de marzo de 2015

Marino

Hay agonías estériles y otras más más fértiles. Estas líneas nacieron de una de las segundas:


En un cuarto oscuro nació un poema.
Hace frío...
En un cuarto oscuro durante un mes de diciembre nació un poema.
Para tí..
En un cuarto oscuro durante un mes de diciembre amamantado por la luz de una candela nació un poema.
Me gustaría que lo leyeras...
En un cuarto oscuro durante un mes de diciembre amamantado por la luz de una candela arropado por los recuerdos de aquel marino nació un poema.
Le contaré sobre mis cadenas...
En un cuarto oscuro durante un mes de diciembre amamantado por la luz de una candela arropado por los recuerdos de aquel marino que nunca conocí nació un poema.
Me duele todo...
En un cuarto oscuro durante un mes de diciembre amamantado por la luz de una candela arropado por los recuerdos de aquel viejo marino que nunca conocí más que por una foto nació un poema.
Me gustaría tanto darte ese poema...
En un cuarto oscuro durante un mes de diciembre amamantado por la luz de una candela arropado por los recuerdos de aquel viejo marino que nunca conocí mas que por una foto que tiene mi madre siempre en su bolso nació un poema.
Sí madre supiera...

Papá, hoy estoy en un cuarto oscuro, afuera es el mes de diciembre. Estoy preso, y amamantado por la luz de una candela decidí escribirte. Me arropan los recuerdos de la foto que mamá siempre andaba en su bolso. Me gustaría conocerte para darte este poema.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Los nombres de Agustín - Cuento corto

Nada menos aconsejable que aquella tarde en conpañía de Don Agustín. Recuerdo (y señalo no con cierta arrogancia, que mi memoria para tal caso resultara intachable) cómo surgió detrás de mí mientras debatía fervorosamente con el sueño en un cafetín de Barrio Otoya. Don Agustín me inquirió con la mirada para suscitar en mí el favor de una moneda, o cuando menos un gesto, y a cambio a tal desprendiemiento invitole yo a compartir en favor de su soledad y mi aburrimiento.

-Cuánto hace que esta por acá?
-Como dos años
-Y de dónde es usted?
-de Puriscal...
-Ah! que bien, mi madre es de por allá... ahí tengo familia, aunque voy muy poco, por cierto, no se como se llama usted?
-Agustín.
-Gustavo, mucho gusto.

Releida a la luz de un día cualquiera, esta experiencia resultaría de lo menos escalofriante. De hecho parecía sofocar mi impotencia moral el verle comer con tanta gana lo ordenado para él.
Pero ni la más turbia sospecha podría haberme preparado para para su gran secreto.

Su disimulado interés en los detalles de mi vida, llevóme a sospechar en alguna medida de su origen. No sabía del terremoto que dejaría inhabitable la antigua iglesia de Puriscal, y desconocía completamente de la existencia del Pan minuto, tampoco señalaba con certeza el lugar de su natalicio, y por tanto era discutible cada palabra de aquel testimonio. Sin embargo, fue hasta el nombre 43 que aquella gris sospecha, palideció ante mi desconcierto.

-Kayla.
-Uhhy, muy hermoso... ese no lo tenía.
Opté por las letras mayúsculas para acentuar mi inquietud:
-¿AH?.
-¿Y su abuelita?
-mmm... No me acuerdo contesté algo perplejo
Y viéndome a los ojos, pareció comprender el origen de mi sospecha.
-Gracias. Pero me tengo que ir. Que Dios me lo bendiga.

Y poniéndose de pie, volvió sobre los pasos que le trajeran a mí. Mi natural inquietud sin embargo, me permitió observar que de un bolsillo de atrás sobresalía lo que parecía... un nombre. Era en sigular y con un matiz digamos rojo que podría confundirse con cualquier flor de Poró en el verano.
Atónito observaba a mi interlocutor alejarse, sin embargo, en su retirada, su cuerpo tropezó con cierto artilugio decorativo que agitara su bosillo. El nombre cayó.

-¿Fonseca?... pero ese es el apellido de...

Caídos como en aluvión, todos aquellos nombre llenaron el piso del cafetín. Negros, rojos, lilas, verdes, pequeños y grandes, despedía olores tan particulares y tenían tan varaidas formas. Ninguno de ellos se conformaban de letras o símbolos, más bien parecían fechas, horas, minutos que saltaron de alguna relojería y buscaron asilo en el cuerpo del anciano.

Todavía incosciente, la policía lo levantó de la acera. Sangraba a borbotones pero no importaba aún así se lo llevaron.

Al guachimáns le dieron una medalla y una portada de la Teja por haberlo golpeado, y a mí, a mí remordimietno por haberlo denunciado....

Los nombres que me quitó me fueron devueltos algún tiempo después, luego de que el OIJ se cerciorara de que aquellos eran de mi pertenencia. De los otros no recuerdo nada, ni siquiera se si existieron.

En cuanto al cafetín, todas las tardes vuelvo, y a veces gentes como Don Agustín se acerca para pedirme una moneda;

"para comprar lechita" dicen ellos.

Yo siempre los invito a sentarse, y al conversar conmigo descubro en sus ojos una vertiginosa mirada.

-Esteban.

Y con una mal disciplinada sonrisa, llenan cuanto pueden con lo que digo.

A veces mis amigos me preguntan y la verdad si me remuerde la conciencia. Aún más cuando leo en los diarios que aquellas gentes son detenidas:

"Nuevo implicado en robo de nombres" titula La Extra...

Pero al recordar la dichosa tarde en barrio Otoya, surgen anegadas las imágenes a mi cabeza: Don Agustín acariciando mi nombre, conservado entre las medias rotas de nylon chino.


Yo solo recuerdo que ese día me robaron algo. Lástima que no recuerde el nombre.

12/10/2000

martes, 17 de marzo de 2015

Ruptura y remedio

Hoy la entrada es doble. Papeles olvidados y vueltos a encontrar. Algunos con fechas, otros con razones. El primero es del sábado 4 de marzo de 2000, un rompimiento se asomaba en el horizonte y había que enfrentarlo:



Expandí los secretos y atormenté el alma
Aglomeré las citas y el contexto
Distribuí con alborozo y mala educación los enseres de mi alma
Pues mi orgullo,
Amedrentado y concebido
Previó la lucha de su fatal suceso.




Y como a cada noche le sigue un amanecer, este fue un 12 de octubre cualquiera:




Intempestivo a media noche
dilatado por el trabajo
como una pupila azarosa
en la semioscuridad de tu mirada.
construyo el nombre con encías,
labios y palabras varias.
infamias convalecientes,
provenientes de tu boca y de tus manos.

Con paseos cortos y afrodisíacos baratos
indulto a mi cobardía
sobre detalles y voracidades de su vida.

Provoco la imagen de tu piel
con la zafra de algunos cabellos
la inoperancia de mis dientes
y la concavidad de mis oídos,
que ansiosos e inclinados
reposan...

Vos solo extendés la mano
Y me acaricias...
y promisorio se vuelve el amanecer
en tan agradable silencio y compañía.

lunes, 16 de marzo de 2015

La penumbra de mi sombra

Lunes 10 de abril de 2000. Hay veces que uno ataca la melancolía propia o ajena, el éxito siempre es una medida subjetiva. Con estas líneas quise en aquel entonces atacar la ajena...




Si se cansa mi espalda
quedan mis manos.
si estas se cansan te agarrás del alma,
y te llevo con mis piernas.

Si se cansan mis piernas aún queda mi lengua,
y mis dientes, y mis ojos .

Si mis ojos se cansaran
permanecerá la memoria
y la simetría de mi cadera
dispuesta a dar los huesos
por las palabras que llevo a tu boca.

También quedan mis lágrimas
 y la penumbra de mi sombra
y los cabellos que cavilan la estrategia
que fraguara tu confusión
o la profecía de las siete plagas.
palabras puntales
que dominan el discurso de mi almohada.

domingo, 15 de marzo de 2015

Canción de cuna

Los hijos traen muchas cosas -especialmente desvelos-. Elías, el que tengo a préstamo, trajo consigo una canción de cuna:
 
 
Estoy asustado.
La noche es oscura.
Es casi la una,
la luna no alumbra
y no tengo canción.

No soy bueno en esto
de dar con los versos,
mas hago el intento
y cuando me acuerdo
no encuentro mi voz.

No veo el futuro,
el cielo es oscuro
el viento susurra
y yo sin canción.

Papeles en blanco
que te dicen tanto,
se siente el cansancio
de andar divagando
buscando canción.

Tu mano aparece
meciendo a la luna,
la luna me alumbra
y yo encuentro los versos
para mi canción.

De pronto apareces
meciendo a la luna
tus ojos me alumbran
- aún es la una -
pero yo con canción.

De pronto aparezco
durmiéndote a besos
te mezo la cuna,
con esta canción
de luna a la una
tus ojos me alumbran
los cierras y duermes
pero yo no...

14 de marzo de 2015

viernes, 13 de marzo de 2015

El Silabario

Esos periodos de adolescencia tardía, con sus episodios de rebeldía, incredulidad y pedantería, a veces dejaban cosas como esta:




Creía que era solo un libro
el aposento de sílabas y palabras
pulpa impregnada de negro
pasillos verticales de nada.

Allí escribía citas
frases, palabras sueltas
conjuraba los malos hábitos
y requemaba las pestañas cada noche.

Buscaba siempre el arte aleatorio
los perfiles de una boca
la mirada colectiva
una mano que rozara el tintero
no siempre con buenas intenciones.

Retrataba paredes
algunos mosaicos suspendidos del techo
sueños que llevaba a mis espaldas
quemando mi piel por completo.

En cada amanecer
desayunaba versos de Borges
y cuando por las tardes volvía la lluvia
me alimentaba de Hesse.

La clandestinidad de mis letras
y la oscura costumbre de escribir
me hicieron creer que rezaba.

Idolatré al tintero
y consagré los santos de otros libros
erigí templos de papel
y consumé sacrificios a la noche.

Lo primero que hice
Fue escoger a mis sacerdotes:

egipcios con rostros jeroglíficos,
algunos griegos;
chinos y orientales al llegar la media noche.

Ya las madrugadas dejaron de ser mis horas de trabajo
convirtiéndose en conjunción de ceremonias,
fuí rebautizado en las quimeras de lo antiguo
y juré sobre las piedras de la muerte.

Así,
amparado a un paganismo ilustrado
algún tiempo más tarde, fallecí.

Hoy me encuentro ahogado en letras
inmovilizado y convicto.

El libro me sirve de tumba
mientras devuelvo las citas a los libros
las frases al olvido y as sílabas al mundo,
pero las letras...
¡Ah las letras!

Ellas juraron quedarse conmigo.

jueves, 12 de marzo de 2015

Nunca sabrá

Ya van a ser 16 años de escrito. Una salida, una conversación y me dejó temendamente impresionado. Me regaló el material suficiente para escribirle esto. Nunca lo supo y posiblemente nunca lo sabrá pero me enamoré de ella por una tarde y una mañana y esa noche le regalé estas líneas:


Es irrelevante su nombre
Sus máscaras o verdades
carece de argumentos
Y desconoce de amuletos

Le pedí que nombrara una figura
-y señaló mi sombra-
con cirugías topográficas
y ángeles de hierba
distribuidos como elogios.

Comprendí de sus secretos y virtudes
de las manos que atraviesa
de los velos que recubren sus poros
y las estatuas de pájaros que hay en su corazón.

De los instrumentos de la guerra
de los cuernos de tinta
de las virtudes fundamentales
y del oficio de la magia,
del cual se responsabiliza
no sin cierta voluntad alegórica.

No conozco en ella puñal o veneno
solo conspiración de bellas formas
- antes ejecutadas que descritas -
más bien mutiladas momentáneamente
a la Perfección.

Conjuré los maleficios,
infaltable explicación para lo desconocido
hasta que mi diestra tocó por fin la suya
y doliente acabé por jurar que aquella piel
sería mi patria.


23 de setiembre de 1999

miércoles, 11 de marzo de 2015

Bitácoras del cascajal

En 1998, mientras cursábamos Estudios Generales de la Universidad de Costa Rica, tuve la dicha de coincidir con un hermoso grupo de personas que aunque éramos de carreras disímiles, compartíamos el gusto por la literatura y éramos aspirantes a poetas y escritores. Nos reuníamos alrededor de Macarena Barahora, Adriano Corrales, Leda Astorga y nos aglutinamos en un taller que llamamos 5 y 1/2. Logramos un par de publicaciones hasta que los estudios forzaron nuestra separación. Este fragmento es de aquella época, inspirado por un buen amigo y un poema suyo que me caló hasta el alma: Ronald Martínez Villareal y sus bitácoras del cascajal.
 
 
 
 
Acostumbrado al recuerdo

y olvidado de la infancia

acaricio la tibieza de unas manos

hijas del río o de la sombra

de tantos soles y espumas

que parecen mulatas de la tierra y el cielo.

 

Martillo con pie firme cada centímetro de esta tierra

vientre de cascajo

y prendido en los recodos de cualquier quebrada

amanezco constante y atardezco eterno

como ausente de tantas noches

de llamadas y de versos

para buscarte en cualquier hoja

o un rancho cubierto de sueños

 

así sos vos,

con los cachetes empolvados y

el pelo encrespado a fuerza de sudor y montaña

una raíz quejumbrosa, tendida entre el zacate

y dormida al son de una matraca

o de un bonguero

 

De las sabanas implacables

y los montes interminables

nací yo

hijo del valle y la neblina

para encontrarte entre todos estos autos

como una palma o como un jiguero

como las calles ardidas entre cada verano

y como noche oscura

con las lunas de tus ojos

enfrentadas a la bicicleta del recuerdo

que cada martes recorre el mismo camino para encontrarte

a luz de la memoria

 

Así es esa tierra de maíz

de arroz, de caña brava

polvo que vuela

y polvo que cae con la madrugada

 

arrepentido gris

azul carbonizado por el sol

cantera de noches y de copas

edades del color del pujagua

y que de noche se fermenta

al pasar por las vitrinas y las barras

para ascender entre vapores hasta el cielo

y tirarse en carrera desde el monte de la cruz

hasta el tempisque

y ahogarse en el golfo y el estero

 

así sos vos

brazos de selva, de bosque seco

mirada de coyote y voz de congo

retumbo solitario del alma

que a gritos me la arranca

y me la devuelve tallada

y cóncava

para que la sople la dicha

y cante con el sabanero

las bitácoras del cascajal

como un himno a la ocarina

y una marcha a la nobleza.

martes, 10 de marzo de 2015

Algo tiene San José

Néstor Zeledón esculpió en granito una escultura que está en la esquina Noroeste de Plaza Víquez. Allí se quebró la mano dando mazazos a ese bloque de piedra y nos regaló uno de los pocos monumentos que adorna a San José. Ver esa obra duplicada en una esquina inundada me regaló estas líneas...


Algo tiene San José
un aire enralecido de ciudad
con las calles llenas de dudas y de huecos
esquinas mojadas hasta la acera
caminantes perdidos
en la vasta Sabana de la soledad

Algo tiene San José
que quiere ser ciudad y no puede
no sabe cómo
le faltan monumentos y le sobra asfalto
le sobran semáforos y le faltan peatones

Algo tiene San José
que cuando llueve se inunda de agua y melancolía
tal vez un puente o dos
o más autovías de paso a desnivel
Tal vez menos centros comerciales y más hogares
tal vez solo le falten niños y abuelos.
Gente que baje por la calzada de Barrio México
que atraviese La Gran Vía
que pregunte por la California

Siento que a este San José
le falta esperanza
en Sagrada Familia
perder un león o dos
y que solo sean once y no trece
menos proyectos y más barrios
menos al Sur y al norte
y más parejo al centro

Algo le falta a San José
y no sé que es
... espejos?
geranios?
balcones?

O tal vez me falta algo a mí
que medio acostumbrado a los estertores
y enajenado de la bandera ajena
creo que le falta algo
y no me doy cuenta que más bien le sobra
y muchos vienen a llevárselo a pedazitos

Algo tiene San José...

26 de Junio 2010

lunes, 9 de marzo de 2015

Aquí

Siempre hay pájaros que anidan en lugares poco convencionales, esto gracias al poco entendiemiento en cuestiones humanas y nuestra antinatural lógica. A veces hay pájaros que anidan en nuestro corazón, justo donde más nos estorban y por esos los recordamos eternamente.

Basta con que duerma una siesta
un arrullo en el piso de cualquier oficina
y se siente como una actitud casta y renovada

Siempre con la misma pasmosa tranquilidad
una debilidad que parece política
por lo poco provechosa que resulta

Lo cierto es que tras cada minuto de insubordinada espera
la congoja se hace terrible y cruenta
lo inaudito racional
y se materializa con molesta suspicacia
la inquietud de las noches anteriores

Con el más alto agravio, me ignoras
no vos, sino tu recuerdo
y de repente sos la enfermedad crónica
el trote largo y diario
un súbito prúrito en las rodillas
una foto
cualquier cosa inconveniente
y esta vez, vos, no tu recuerdo
me alegra.

Así, de cualquier modo
te encuentro allí
y descubro lo milagrosamente contagiosa
que es la alegría de vivir

Y hablamos
vívida, tu imagen y Yo

El borrador de la conversación está perdido
¿pero qué importa?
con su luz departo con agrado
y en sus hombros descargo lo futil, el fastidio y lo abstracto

Y es tanta la claridad  que ignoro si hay dudas o temores
pues solo tu presencia agita las aguas
como las agitaban en Siloé
para intentar lanzarme cada día a tus profundidades
y curarme de la soledad que llevo
cuando incompleto entiendo
que no estás donde estabas
la ultima vez que te quise...

Aquí



domingo, 8 de marzo de 2015

Pangola y Cruz

Tampoco las lecciones de métodos, investigación... aquellas que nos regalaban las formidables y ahora ilegales antologías nivel Biblia se salvaban de las salvas de los ad versos, quizás mis favoritos...

Antes de venir te conocía
habitabas en las praderas de pangola
en los llamas del bosque
en el cerro con la oxidada cruz
a veces en aquel fuego gris de los viejos fogones
y a veces solo dormitabas con la ceniza

Pero en cambio
otras veces atraqué en tus ojos
en la nostalgia por ver el rostro de tu padre
y siempre suspiré como un niño tras el llanto
y más allá de cada noche
me dispuse a acoger tu grito
- de voz de patio y novena -


¿Qué es buscar cuando nunca hemos visto lo que se busca?
¿Escuchar cuando el viento ensordece hasta el horizonte?
si conocerte fue la forma
en la que el corazón tomó su propia medida
pues al final y al principio ama lo que no ha visto
y muere por vos siempre igual
estoico, arrojado, mártir de su juicio
como quien lo ha vivido todo
y lo ha visto todo

4 de abril de 2003

Árboles

Algunos de los papeles que encuentro no tienen fecha, ni nombre ni dedicaciones. Son pedazos de historia, algún recuerdo, una fugaz elocuencia. Alguno de estos momentos logró escaparse y se convirtió en este retazo:

Ellos no tienen rostro
solo mazos y martillos
y golpean con ambas manos
el cielo en franca destrucción de nubes
o la tierra en percusión de piedras y ríos
-y así es como surge un árbol-
fundido en medio de todas las miradas
- que no lo ven -
y en medio de todas las gentes
- que lo evitan -
rojo en medio de nada
nada adornándolo todo

Soledades

Siempre pasa que algunas entradas serán más cortas que otras, parafraseando a Isaac Felipe Azofeifa simplemente le añadí una línea torpe a otra magnífica, esta era del 4 de abril de 2004:

"Nuestra soledades viajan juntas
pero la mía más sola que la tuya"

Llueve detrás de La Agonía

Allá por junio de 2010, me daba un gusto inmenso trabajar como reportero para un semanario que llevo en el alma. Justamente el 12, quedé atrapado en el patio (con una vista excepcional al alicaído San José) de la Iglesia de las Ánimas, la que está cruzando la calle del venerable cementerio general... Y llovió.


Llueve detrás de Las Ánimas
sombras con charcos
gatos y cuervos

El cielo o las nubes se iluminan indistintamente
y bajo los dos mangos del solar
los yigüirros se mojan y cantan,
- se mojan y cantan -

Llueve detrás de Las Ánimas
y frente al cementerio
y la lluvia llega hasta Barrio México
y posiblemente más allá
igual bailan y se funden
las gotas con los niños
de las escuelas olvidadas
del distrito Hospital

Tonos de gris con blanco
nubes negras como traje de recién casado
nadie me ve y nadie me oye
nadie me acompaña
y Yo sin paraguas
sin prisa
con los ojos dormidos
y mientras tocan las campanas
las tres de la tarde
sigue lloviendo detrás de Las Ánimas

viernes, 6 de marzo de 2015

La tarde no olvida

Este otro también es del 27 de noviembre pasado:





No veré ponerse el sol este día
-la tarde no olvida-
sea por las nubes que le ocultan
o por la parca recompensa que recoge el que busca.

Sé ahora
que mi desdicha nació talvez antes de tiempo
y aunque entre cuentas y señales
exploro posibilidades de gloria
reconozco que este experimento
ya sobrepasa mis menguadas fuerzas

Debo admitir con pavor
que temo este momento no se repita
tiemblo ante la luz negrísima del pecado.

Ningún trabajo tomó envolverse en ella
y en esta disformidad de carne y nervios
surges absoluta, posible y piadosa

La memoria se me vuelve irreal
me siento querido
y aunque todo lo desmentía,
se que la misma noche nos cobija

-Nos haremos de piedra-
Pues no hay bálsamo que logre aplacar
 la retorcida órbita de este plan
sus convulsiones y agonías

Y como desde que el mundo es mundo
por el que nace, otro agoniza
sé que por este cariño
algún otro se apaga
en aquellos abisales abismos
de alusiones vagas
y querencias infímas
donde lo tuyo ya no es de él
y lo mio ahora es de tus ojos…

La primera entrada de todas o de ninguna - Deuda

Supongo que odio las ceremonias, más áun sabiendo que este será mi diario público. Nunca me gustaron las convenciones pero aprecio su existencia . No soy hincha de las reglas, pero considero necesarias algunas,  aunque sea para validar las transgresiones.

Aquí, hoy, coloco la primera piedra, espero que de muchas para hacer mi catarsis.

Mi primera entrada será este, que es del 27 de noviembre pasado, no por nada en especial, simplemente lo tengo lo a mano:



Deuda


Me debes un beso 

o dos 
o tres  
o la boca entera 

o tan sólo me debes un silencio 

mientras manoseo el juramento 
de permanecer impávidos 
y ataviados de venenos

Me debes una canción 

una mirada 
una sonrisa cortada por la estoicidad   

Me debes un "sí quiero" 

Un grito o un susurro  me da igual 

Lo quiero igual que el primero 

con la solemnidad de una promesa 
y con el convencimiento de que se quiere algo 
- Bueno o malo -
con la pasión que se quiere uno mismo en las madrugadas   

Me debes un paseo 

algo íntimo 
por las complicidades de sabernos compañeros 
testigos cuidadores de secretos 
hombre y mujer que se deben el respeto de faltarse el respeto 
no con caricias y no con indiferencia 
con admiración y afecto 
y con ese deseo que hacer hervir cada palmo de piel 
mientras el otro se desvela mascullando un nombre