lunes, 16 de marzo de 2015

La penumbra de mi sombra

Lunes 10 de abril de 2000. Hay veces que uno ataca la melancolía propia o ajena, el éxito siempre es una medida subjetiva. Con estas líneas quise en aquel entonces atacar la ajena...




Si se cansa mi espalda
quedan mis manos.
si estas se cansan te agarrás del alma,
y te llevo con mis piernas.

Si se cansan mis piernas aún queda mi lengua,
y mis dientes, y mis ojos .

Si mis ojos se cansaran
permanecerá la memoria
y la simetría de mi cadera
dispuesta a dar los huesos
por las palabras que llevo a tu boca.

También quedan mis lágrimas
 y la penumbra de mi sombra
y los cabellos que cavilan la estrategia
que fraguara tu confusión
o la profecía de las siete plagas.
palabras puntales
que dominan el discurso de mi almohada.

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