Ya van a ser 16 años de escrito. Una salida, una conversación y me dejó temendamente impresionado. Me regaló el material suficiente para escribirle esto. Nunca lo supo y posiblemente nunca lo sabrá pero me enamoré de ella por una tarde y una mañana y esa noche le regalé estas líneas:
Es
irrelevante su nombre
Sus
máscaras o verdades
carece
de argumentos
Y
desconoce de amuletos
Le
pedí que nombrara una figura
-y
señaló mi sombra-
con
cirugías topográficas
y
ángeles de hierba
distribuidos
como elogios.
Comprendí
de sus secretos y virtudes
de
las manos que atraviesa
de
los velos que recubren sus poros
y las estatuas de pájaros que hay en su corazón.
De
los instrumentos de la guerra
de
los cuernos de tinta
de
las virtudes fundamentales
y del oficio de la magia,
del
cual se responsabiliza
no
sin cierta voluntad alegórica.
No
conozco en ella puñal o veneno
solo
conspiración de bellas formas
-
antes ejecutadas que descritas -
más
bien mutiladas momentáneamente
a la
Perfección.
Conjuré
los maleficios,
infaltable
explicación para lo desconocido
hasta
que mi diestra tocó por fin la suya
y doliente acabé por jurar que aquella piel
sería
mi patria.
23
de setiembre de 1999
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