lunes, 23 de marzo de 2015

Mírame

Mírame;
ya no es el rostro de aquel espejo
la misma noche del alma 
los arrojó en ventanas distintas

Mírame; que no es solo mi nombre el que muere
mírame ahora, 
                    cuando reclama la voracidad del deseo,
-respiro desprecio-
mírame ahora 
                    y sube por mis costillas como escaleras
                    y abraza la fe de mis ojos
                    los silencios tendidos alrededor de mis labios

Mírame desigual y vivo
mírame silbando y satisfecho de la vida
mírame ahora, nocturno e indescifrable
perplejo por tus ojos
estigmatizado de tus palabras

Mírame y calla
                solo calla
                      no digas nada
y solo mírame

Y dime por los cañones de tu garganta
si te estorban mis preguntas.
No imagino un castigo más terrible que esta, tu indiferencia

Quiero que me mires
solo que me mires
solícita o glacial.

Mírame y conquista con tu mutismo
el afanoso quehacer de mi alma
y consigue de entre tus dientes
una risa cualquiera
abre la boca
y lábrame un beso
discurre por mi vida
y dispara,
que osaré recibir las heridas

para alimentar mi cuerpo y mi alma.

1 de mayo 2000

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