jueves, 2 de julio de 2026

 

Veinte años han pasado, papá,
y tu silencio me sigue hablando.
Dicen que cualquiera puede engendrar,
pero hizo falta un alma entera
para enseñarme, como tú, a amar

No fuiste de sermón ni de discurso,
fuiste de amar sin pronunciar
a mi madre, con lealtad de roble,
y a mí, dejándome andar

No me dijiste cómo vivir,
pero al mirarte aprendí a sentir
que un padre no es quien da la vida,
es quien la hace hermosa,
y un ejemplo para seguir

Tu corazón, una obra de museo,
guardada en nosotros y nuestro andar:
corrigiendo con rigor y peso,
abrazando cuando no podíamos más

Un ejemplo, un amigo,
un papá a la perfección

De quien hace las cosas porque debe
sin ruido y con pasión
nos mostraste el camino

Ahí vamos a la buena de Dios

No me dijiste cómo vivir,
pero al mirarte aprendí a sentir
que un padre no es quien da la vida,
es quien la hace hermosa,
y un ejemplo para seguir

Tu fuiste a quien vi de pequeño
para saber si todo estaba bien,
y a quien hoy recuerdo a lo lejos
para recordar lo que soy
veinte años, papá,
y te sigo mirando

Y te recuerdo hoy como ayer

No me dijiste cómo vivir,
pero al mirarte aprendí a sentir
que un padre no es quien da la vida,
es quien la hace hermosa,
y un ejemplo para seguir

jueves, 18 de junio de 2026

 


Antes de guardar tu nombre,
ya guardaba tu calor.
Antes de entender el mundo,
me alimenté de ti, mi amor.

Dicen que Dios, cansado de infinitos,
quiso tocar la tierra con sus pies
y en ese gesto antiguo y proscrito
se dio a si mismo una madre a la que querer

Pero yo no necesito teología
para saber lo que sos
eres la primera geografía
eres el mapa de Mercator

me hiciste más grande de lo que era
y no te quejaste, ni de tiempo ni dolor
achicarte para que yo cupiera

en tu mundo y corazón.

Tu alma es un abismo.
lleno de paz y compasión

agua que lava las heridas
unas rodillas que fueron colchón

Gracias por los sueños que guardaste
doblados como cartas sin enviar.
Perdón por las tormentas que aplacaste

Ahora me toca a mi aparentar

Que los grandes no tienen hambre

Que ya comimos, que no quiero más

El tiempo, ese ladrón sin rostro,
se lleva todo alegrías y padecer
Pero tu amor, tu paciencia y tus consejos
no los pudo hacer desaparecer

Pero yo no necesito teología
para saber lo que sos
eres la primera geografía
eres el mapa de Mercator

me hiciste más grande de lo que era
y no te quejaste, ni de tiempo ni dolor
achicarte para que yo cupiera

en tu mundo y corazón.

Tu alma es un abismo.
lleno de paz y compasión

agua que lava las heridas
unas rodillas que fueron colchón


Te quiero con la exactitud
de quien sabe que sin ti, nada va

Ni tiempo ni viajes ni galaxias

Ni Misa de 3 o café con pan

Pero yo no necesito teología
para saber lo que sos
eres la primera geografía
eres el mapa de Mercator

me hiciste más grande de lo que era
y no te quejaste, ni de tiempo ni dolor
achicarte para que yo cupiera

en tu mundo y corazón.

Tu alma es un abismo.
lleno de paz y compasión

agua que lava las heridas
unas rodillas que fueron colchón

martes, 16 de junio de 2026

 

 

Quizás porque soy un viejo barco te miro a ti, mi último faro. El más pequeño de la casa pero el más valiente en el ocaso. Sobreviviente de mil tormentas con una risa que lo cura todo, así te enfrentas a la vida con una sonrisa,  un Aquiles de andar por aquí y por allá

Y no sé qué traerá el mañana, ni qué viento soplará en la proa. Pero lo que venga, hijo mío, juntos lo miraremos a la cara. Tú con valor, yo a tu lado, como dos húsares alados que van a salvar, las puertas de Viena de un tal Mustafá

A veces eres viento de marzo, un huracán que cambia de rumbo. Voluble, sí, como la marea, pero esa es la gracia de tu mundo. Nadie es de piedra en esta vida, y en tu temperamento indomable brilla más fuerte tu grandeza, como espadas que chocan y velas que flotan hacía el confin del mar

Y no sé qué traerá el mañana, ni qué viento soplará en la proa. Pero lo que venga, hijo mío, juntos lo miraremos a la cara. Tú con valor, yo a tu lado, como dos húsares alados que van a salvar, las puertas de Viena de un tal Mustafá

Y cuando me toque hacerme a la mar, cuando mi voz se vuelva silencio... No subiré con las manos vacías a buscar un rincón en el cielo.

Me llevaré grabado en el alma el sagrado mapa de tus manos. Y ese pelo tuyo rizado, mis tesoros en el océano, mi uniforme y mis medallas de padre abnegado. Contigo siempre, hijo mío. Contigo siempre, pero nosotros seremos dos lado a lado.

Y no sé qué traerá el mañana, ni qué viento soplará en la proa. Pero lo que venga, hijo mío, juntos lo miraremos a la cara. Tú con valor, yo a tu lado, como dos húsares alados que van a salvar, las puertas de Viena de un tal Mustafá

 

Caminas por un laberinto que parece no tener centro,

como en aquel cuento de Borges,

pero hecho de espejos tuyos.

 

Yo también fui ese minotauro asustado en su propia oscuridad,

también sentí que el mundo era un cuarto que se encogía.

No sé qué te duele hoy, ni qué murmullo te roba el sueño,

pero conozco el peso de esa mochila, pues también yo fui viajero.

 

Aquí estoy, en la orilla de tu tempestad.

No me voy a ir, no me voy a rendir.

Pero el amor no es alfombra para pisar

mi abrazo es incondicional,

el respeto hará lo demás.

 

Quizás atraviesas tu propia metamorfosis,

despertando en un cuerpo y una mente que aún no comprendes.

Quiero ser tu faro en la niebla, no tu camino.

Quiero ser tu puerto, no el misterio ni el adivino.

La confusión no es licencia para el desprecio,

y aunque mi paciencia es un océano,

cada mar tiene su playa y su confín.

 

Aquí estoy, en la orilla de tu tempestad.

No me voy a ir, no me voy a rendir.

Pero el amor no es alfombra para pisar

mi abrazo es incondicional,

el respeto hará lo demás.

Como decía Cortázar,

a veces hay que desarmar el reloj para entender el tiempo.

Desármalo, hijo, tómate el tuyo, rómpelo si hace falta.

Yo estaré aquí.

Y cuando salgas de tu bosque oscuro,

como Dante ante los infiernos,

verás que no te dejé solo,

te di una brújula, no una jaula.

 

Marcar un horizonte es mi deber

y cuando pase la tormenta entenderás,

que no es lo mismo aventurarse a la mar,

si nunca tuviste un alma en tierra firme

cuidándote de no naufragar.

 

Aquí estoy, en la orilla de tu tempestad.

No me voy a ir, no me voy a rendir.

Pero el amor no es alfombra para pisar

mi abrazo es incondicional,

el respeto hará lo demás.


jueves, 4 de septiembre de 2025

 

Y quiso Dios que tu nombre fuera el mismo de mis sueños

Que tu rostro fuera el solaz de mi fatiga

Tu presencia la mas querida

Cuando todo estaba a la deriva

Y nuestros caminos se unieron sin pedirlo

 

Fuimos dos y fuimos cinco

Contamos con el lujo de contarnos

Y nada mas somos 

        y nada mas queremos

Que escucharnos y reírnos

Que mirarnos y tenernos

Que contar, como contó Benedetti

Quizás hasta dos, quizás hasta 5.

 

Y no hay destino, solo camino

No hay una meta,

no es un delirio

Solo somos lo que necesitábamos:

Amigos, vestigios


Una mano que conduce, otra que crea, una que da y otra que recibe

Complementos, fugitivos, complices de sueños

Veteranos de la vida que aprendieron a querer

Y sueñan con olvidar o quizás ganar

O quizás perder

O simplemente estar.

 

Porque desde que tengo tu presencia entre mis dientes

Cada amanecer llega desvelado, tardío

Cada lluvia deshace tèmpanos olvidados

Inunda recovecos perdidos y amordazados

Y las tardes son como esos vientos fríos

Que anuncian el momento màs feliz del año

Solo sè que voy de camino

Y tu sombra ocupa el vacío que dejaron otras manos, 

otros dedos, otros rostros, 

que qiera Dios voy a enterrar muy lejos..


LEr

domingo, 23 de febrero de 2025


Mañana salgo de viaje

Y quiero velar tus  ojos en mi ausencia

Estas palabras sangran y se queman

Porque obtuve como una profecía

lo que necesitaba

y no lo que quería

 


No tengo arreglo

No hay luz alguna que me devuelva hasta tí

Aprendí muy tarde a amar

Llegue tarde y no lo sabía

Una sorpresa más que me dio la vida

 


Caminamos en nuestras propias memorias

Y el dolor se nos ve en el alma

Pronto desapareceremos

Y no necesitaremos

De un meteorito o una explosión

para eso basta olvidar tu voz y preguntar:

Quedará algo de mi?

Quedará algo de ti?

Solo las estrellas que nombré

Para olvidarlas al subir al tren

 


No tengo arreglo

No hay luz alguna que me devuelva hasta tí

Aprendí muy tarde a amar

Llegue tarde y no lo sabía

Una sorpresa más que me dio la vida

No habrá nadie que recuerde tu nombre

No habrá un alma que se apiade de mi

Solo tu Dios y el mío

Tomando un tequila y sus vasos vacíos

Riendo por lo fútil de nuestro amor


EL-RL

martes, 7 de mayo de 2024

 

En este baile que es la vida

llegaste con paso perfecto

entraste en la inmensa sinfonía discordante

y en un súbito ademán todo se detuvo

respiré

y estabas

la clave de sol, el contrapunto, la habanera de Bizet

apasionada, fuerte y libre

-        -  Der Hölle Rach - La Reina de la Noche

El segundo acto de Mozart que es mejor que todos sus primeros

como el Brindis de la traviata

la melodía, el ritmo y la armonía

y justo cuando siento que la obra termina

estás vos, aquí

de cuerpo ausente pero de memoria perpetua

en cada hora, en cada compás

mía y no,

quizás

                tal vez, ojalá, 

aunque sea una vez.