martes, 11 de junio de 2019

El regreso a tu nunca


Es efímero el talante de mi sosiego,
La terca ceguera ante la verdad me entristece.
Tu rostro aparece y desaparece ante mi como un mensaje nuevo y fugaz
Envolviendo en llamas o agravios mi soledad y mi presente.

Las ínfulas de soldado se caen ante tu selectivo silencio
Nunca un si
                   Un quizás tal vez perdido
Milimétricas respuestas, perfectas, correctas
Para quien como Yo 
                                  anhela el desconcierto de un guiño
Pero como vos,
                         no desea el otoño de algo que nunca fue, pero parecía.

Un jardín de apariencias y desaciertos
Un huerto de agrias esperanzas.

Crepusculares como las ofrendas de la prisa
Que salen al paso de un final eternamente alargado.
Adiós que vendrás mas tarde que temprano.

Ojalá el regreso a tu nunca
Sea un beso entusiasta de amor esperado.