viernes, 6 de marzo de 2015

La primera entrada de todas o de ninguna - Deuda

Supongo que odio las ceremonias, más áun sabiendo que este será mi diario público. Nunca me gustaron las convenciones pero aprecio su existencia . No soy hincha de las reglas, pero considero necesarias algunas,  aunque sea para validar las transgresiones.

Aquí, hoy, coloco la primera piedra, espero que de muchas para hacer mi catarsis.

Mi primera entrada será este, que es del 27 de noviembre pasado, no por nada en especial, simplemente lo tengo lo a mano:



Deuda


Me debes un beso 

o dos 
o tres  
o la boca entera 

o tan sólo me debes un silencio 

mientras manoseo el juramento 
de permanecer impávidos 
y ataviados de venenos

Me debes una canción 

una mirada 
una sonrisa cortada por la estoicidad   

Me debes un "sí quiero" 

Un grito o un susurro  me da igual 

Lo quiero igual que el primero 

con la solemnidad de una promesa 
y con el convencimiento de que se quiere algo 
- Bueno o malo -
con la pasión que se quiere uno mismo en las madrugadas   

Me debes un paseo 

algo íntimo 
por las complicidades de sabernos compañeros 
testigos cuidadores de secretos 
hombre y mujer que se deben el respeto de faltarse el respeto 
no con caricias y no con indiferencia 
con admiración y afecto 
y con ese deseo que hacer hervir cada palmo de piel 
mientras el otro se desvela mascullando un nombre

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