domingo, 8 de marzo de 2015

Pangola y Cruz

Tampoco las lecciones de métodos, investigación... aquellas que nos regalaban las formidables y ahora ilegales antologías nivel Biblia se salvaban de las salvas de los ad versos, quizás mis favoritos...

Antes de venir te conocía
habitabas en las praderas de pangola
en los llamas del bosque
en el cerro con la oxidada cruz
a veces en aquel fuego gris de los viejos fogones
y a veces solo dormitabas con la ceniza

Pero en cambio
otras veces atraqué en tus ojos
en la nostalgia por ver el rostro de tu padre
y siempre suspiré como un niño tras el llanto
y más allá de cada noche
me dispuse a acoger tu grito
- de voz de patio y novena -


¿Qué es buscar cuando nunca hemos visto lo que se busca?
¿Escuchar cuando el viento ensordece hasta el horizonte?
si conocerte fue la forma
en la que el corazón tomó su propia medida
pues al final y al principio ama lo que no ha visto
y muere por vos siempre igual
estoico, arrojado, mártir de su juicio
como quien lo ha vivido todo
y lo ha visto todo

4 de abril de 2003

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