Hoy la entrada es doble. Papeles olvidados y vueltos a encontrar. Algunos con fechas, otros con razones. El primero es del sábado 4 de marzo de 2000, un rompimiento se asomaba en el horizonte y había que enfrentarlo:
Expandí los secretos y atormenté el alma
Aglomeré las citas y el contexto
Distribuí con alborozo y mala educación los enseres de mi alma
Pues mi orgullo,
Amedrentado y concebido
Previó la lucha de su fatal suceso.
Y como a cada noche le sigue un amanecer, este fue un 12 de octubre cualquiera:
Intempestivo a media noche
dilatado por el trabajo
como una pupila azarosa
en la semioscuridad de tu mirada.
construyo el nombre con encías,
labios y palabras varias.
infamias convalecientes,
provenientes de tu boca y de tus manos.
Con paseos cortos y afrodisíacos baratos
indulto a mi cobardía
sobre detalles y voracidades de su vida.
Provoco la imagen de tu piel
con la zafra de algunos cabellos
la inoperancia de mis dientes
y la concavidad de mis oídos,
que ansiosos e inclinados
reposan...
Vos solo extendés la mano
Y me acaricias...
y promisorio se vuelve el amanecer
en tan agradable silencio y compañía.
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