viernes, 6 de marzo de 2015

La tarde no olvida

Este otro también es del 27 de noviembre pasado:





No veré ponerse el sol este día
-la tarde no olvida-
sea por las nubes que le ocultan
o por la parca recompensa que recoge el que busca.

Sé ahora
que mi desdicha nació talvez antes de tiempo
y aunque entre cuentas y señales
exploro posibilidades de gloria
reconozco que este experimento
ya sobrepasa mis menguadas fuerzas

Debo admitir con pavor
que temo este momento no se repita
tiemblo ante la luz negrísima del pecado.

Ningún trabajo tomó envolverse en ella
y en esta disformidad de carne y nervios
surges absoluta, posible y piadosa

La memoria se me vuelve irreal
me siento querido
y aunque todo lo desmentía,
se que la misma noche nos cobija

-Nos haremos de piedra-
Pues no hay bálsamo que logre aplacar
 la retorcida órbita de este plan
sus convulsiones y agonías

Y como desde que el mundo es mundo
por el que nace, otro agoniza
sé que por este cariño
algún otro se apaga
en aquellos abisales abismos
de alusiones vagas
y querencias infímas
donde lo tuyo ya no es de él
y lo mio ahora es de tus ojos…

No hay comentarios:

Publicar un comentario