Antes de guardar tu nombre,
ya guardaba tu calor.
Antes de entender el mundo,
me alimenté de ti, mi amor.
Dicen que Dios, cansado de infinitos,
quiso tocar la tierra con sus pies
y en ese gesto antiguo y proscrito
se dio a si mismo una madre a la que querer
Pero yo no necesito teología
para saber lo que sos
eres la primera geografía
eres el mapa de Mercator
me hiciste más grande de lo que era
y no te quejaste, ni de tiempo ni dolor
achicarte para que yo cupiera
en tu mundo y corazón.
Tu alma es un abismo.
lleno de paz y compasión
agua que lava las heridas
unas rodillas que fueron colchón
Gracias por los sueños que guardaste
doblados como cartas sin enviar.
Perdón por las tormentas que aplacaste
Ahora me toca a mi aparentar
Que los grandes no tienen hambre
Que ya comimos, que no quiero más
El tiempo, ese ladrón sin rostro,
se lleva todo alegrías y padecer
Pero tu amor, tu paciencia y tus consejos
no los pudo hacer desaparecer
Pero yo no necesito teología
para saber lo que sos
eres la primera geografía
eres el mapa de Mercator
me hiciste más grande de lo que era
y no te quejaste, ni de tiempo ni dolor
achicarte para que yo cupiera
en tu mundo y corazón.
Tu alma es un abismo.
lleno de paz y compasión
agua que lava las heridas
unas rodillas que fueron colchón
Te quiero con la exactitud
de quien sabe que sin ti, nada va
Ni tiempo ni viajes ni galaxias
Ni Misa de 3 o café con pan
Pero yo no necesito teología
para saber lo que sos
eres la primera geografía
eres el mapa de Mercator
me hiciste más grande de lo que era
y no te quejaste, ni de tiempo ni dolor
achicarte para que yo cupiera
en tu mundo y corazón.
Tu alma es un abismo.
lleno de paz y compasión
agua que lava las heridas
unas rodillas que fueron colchón
No hay comentarios:
Publicar un comentario